Claudia Lapacó, 60 años transitando los escenarios

Claudia Lapacó, 60 años transitando los escenarios

Viene de protagonizar el éxito de Filomena Marturano en Mar del Plata y ahora se apresta a filmar una serie que se transmitirá por Netflix. Pero su mayor pasión es el teatro y este año estrenará Madre Coraje, dirigida por Muscari. Claudia Lapacó no necesita presentación. Acaba de cumplir 60 años como actriz profesional y

Viene de protagonizar el éxito de Filomena Marturano en Mar del Plata y ahora se apresta a filmar una serie que se transmitirá por Netflix. Pero su mayor pasión es el teatro y este año estrenará Madre Coraje, dirigida por Muscari.

Claudia Lapacó no necesita presentación. Acaba de cumplir 60 años como actriz profesional y ha hecho teatro, cine y televisión. Aún así, todavía se asombra porque la gente la reconoce en la calle y la saluda con el nombre de su último personaje en Golpe al corazón, la novela protagonizada por Sebastián Estevanez y que se pudo ver por la pantalla de Telefe.

En Mar del Plata protagonizó la obra Filomena Marturano y ganó el Premio Estrella de Mar a la Mejor Actriz de Comedia Dramática, además de otro que homenajeó a su trayectoria.

Pero luego de tantos años de carrera y de seguidillas de éxitos, sigue encarando gigantescos proyectos. El primero, una miniserie que está grabando en la TV Pública y que luego se podrá ver en Netflix: La caída. Y en teatro, en octubre estrenará nada menos que Madre Coraje, de Brecht, con la dirección de José María Muscari.

En La Feliz

“Fuimos a Mar del Plata con Filomena Marturano, que es una obra que adoro interpretar. Hace dos años que la estamos haciendo y ya pensaba que había terminado su tiempo y apareció esta maravillosa oportunidad de hacer viernes, sábado y domingo en el Teatro Provincial de Mar del Plata que había estado cerrado varios años”, contó Claudia Lapacó en diálogo con Mujeres Divinas.

“Acepté encantada y a partir de mi sí, se fue convocando al resto del elenco. Filomena tiene tres hijos, pero yo en realidad tuve nueve, porque fueron cambiando a través del tiempo (se ríe). El coprotagonista es Antonio Grimau pero hubo cinco funciones que las hizo Héctor Calori. Antonio volvió en esta temporada, mi nieta Bárbara Tilli que hace más de nueve años que estudia teatro pero que no había tenido oportunidad de mostrarse profesionalmente, en enero pudo hacer el papel de Lucía, la mucama. Para mí fue maravilloso tener a mi nieta en el escenario conmigo.

¿Tienen pensado otras funciones?

En Pascuas volvemos a hacerla a Mar del Plata y también vuelve Bárbara conmigo. Es un agregado maravilloso para mí.

¿Cómo estuvo la temporada, no sólo en relación a tu espectáculo sino en general?

Yo me ocupo generalmente de lo mío. Estuvo tranquila para nosotros. Pero para mí es maravilloso que la gente que ve Filomena aplaude tanto, se ríe, se emociona, la disfruta. Mucha gente ya la había visto y la vuelve a ver. No fue brillante del punto de vista económico, pero eso no ha sido lo que me ha movido nunca en la vida. Ya llevo 60 años como actriz profesional y en teatro son pocas las veces en las que uno tiene lleno siempre. Lo importante es saber que uno está haciendo un buen espectáculo y que la gente que viene lo disfruta.

Estrella de Mar

En Mar del Plata recibiste premios…

Tuve varios premios. Estrellas de Mar tuve dos. Una por cumplir 60 años como actriz profesional y otra como Mejor Actriz de Comedia Dramática. Nuestro espectáculo tuvo el premio José María Vilches como Mejor Espectáculo.

¿Y qué proyectos tenés para este año?

Yo había terminado en diciembre de grabar mi participación en Golpe al corazón, pero se me siguió viendo hasta finales de enero. Ahora estoy muy entusiasmada porque voy a hacer una miniserie, de Mario Segade y Virginia Martínez, que se llama La caída. Con actores extraordinarios. Está Juan Leyrado, Nelly Prince, Jorge Suarez, Julieta Díaz, Gabriel Corrado, Marcos Montes y unos cuantos más. Tuvimos solo la lectura del primer capítulo.

¿Dónde se la podrá ver?

Es para el canal estatal y después se pasará por Netflix.

¿Cuál es el género?

En realidad, es una miniserie de misterio. Es extraordinaria. Se trata de una familia, que somos Juan Leyrado y yo, los padres de esa familia, que somos dueños de un colegio. Nelly Prince es mi madre. Tenemos cuatro hijos de los cuales el menor tiene síndrome de Down. Una de nuestras hijas, que interpreta Julieta Díaz está casada con el personaje de Gabriel Corrado y la otra es María Abadi y está en pareja. Pasan unas cuantas cosas a esta familia que está tan feliz y que le va tan bien. Empieza a caerse todo, de ahí el título. Son graves problemas de familias, misterios graves. Me impresionó muchísimo el libro. No es la primera vez que me toca interpretar a Mario Segade que siempre me pareció un autor maravilloso. Pero esta vez va a dirigir también.

¿El formato de miniserie es menos cansador que la tira diaria?

Es otra cosa. Generalmente las miniseries ya están escritas cuando uno empieza a grabar. Entonces se sabe qué pasa, hacia dónde va, cómo es el personaje en su totalidad. En una novela, uno empieza y tal vez le dan dos libretos. Y no se sabe bien cómo sigue. Yo no sabía que mi personaje terminaba a los seis meses, no sabía que iba a durar más, a lo mejor podía durar menos. Sacaron a diez actores y entraron otros diez y la novela dio un giro. Cambió totalmente. Es como tirarse sin red en una novela. No se trata de cansancio como que se trabaja de forma diferente. En una miniserie, para grabar un capítulo se tarda una semana. En una novela muchas veces se hace un capítulo por día. Acá tengo mucho más protagonismo.

¿Cómo fue la experiencia en esta novela?

Me gustó hacer Golpe al corazón, puesto que siempre estoy haciendo teatro, yo lo priorizo y no hago dos cosas a la vez. Cuando terminaba Filomena, en junio, me llamó Estevanez y me pareció una oportunidad maravillosa. Es increíble la llegada de la televisión porque lo que me ha saludado la gente en la calle en Mar del Plata, eso no pasa con el teatro.

De todos modos, sos una cara muy conocida y una actriz muy querida…

Lo sé. Y estoy muy agradecida. Pero yo veía el tipo de gente que me saludaba que no es gente que me conoce del teatro. Es más, me decían “Chula, Chula” que es el nombre del personaje que hago en la novela. Es otra gente. Es bueno llegar a otro público.

Madre Coraje

“En teatro voy a hacer algo maravilloso —anunció—. Empiezo a entrenar en agosto y se estrena en octubre, que es Madre Coraje, de Brecht, dirigida por José María Muscari. Es otro clásico extraordinario. Acá fue hecho dos veces. La primera vez interpretado por Cipe Lincovsky, y la hija muda la hizo Soledad Silveira. Desgraciadamente no vi la versión. Después hizo otra versión Alejandra Boero y tampoco la vi. Pero esta vez me toca a mí”.

Y dirigida por Muscari que es tan creativo.

Sí. El me dio la versión que hizo que es muy interesante, sacó muchos personajes y cortó muchísimo. Porque es larguísima la obra. No sé si va a dejar canciones. Hay momentos en los que hay pequeños versos. No sé si les pondrá música y serán pequeñas canciones. Es alguien muy interesante, con una visión distinta. Ya me había llamado cinco veces y no podía porque estaba ocupada. Esta vez me llamó al día siguiente que se dio la programación del Teatro San Martín. Me dejó un mensaje que quería hablar de trabajo. Yo ya tenía lo de Mar del Plata que surgió a último momento. Yo pensaba que se le había ido alguien de las cinco obras que tenía y yo no iba a poder. Después pudimos hablar y me dijo que era para octubre. Cuando me dijo Madre Coraje me largué a llorar porque fue una emoción enorme para mí. Además, él está en una posición en que puede llamar a quien quiera ya que todo el mundo quiere trabajar con él. Porque es una experiencia distinta. Está muy bien visto.

Y todo lo que hace lo convierte en éxito.

No es sólo por el éxito. Es porque él transforma las obras en una forma muy diferente. Es arriesgado en lo que hace. A mí me gusta arriesgarme también, no me gusta la comodidad.

¿Es posible que salgas de gira con esa obra y vengas a Paraná?

No sé. Es un proyecto para el Teatro San Martín y lo vamos a dar en el Regio, que pertenece al San Martín. Yo ya hice tres espectáculos ahí: El zoo de cristal dirigida por Alicia Zanca; La profesión de la señora Warren, de Bernard Shaw; y Largo viaje del día hacia la noche, de Eugene O’Neill. Como es un trabajo oficial, más de tres meses uno se puede quedar. Vamos a ver cómo nos va.

Ojalá puedan salir en gira y venir a Entre Ríos

Ojalá. Las veces que he estado en Paraná me encantó ir. He estado acompañando espectáculos de Ezequiel Spucches, que es un músico de La Paz, que hace cerca de 18 años que vive en Paris. No sólo se ocupa de música clásica, sino que a veces acompaña a cantantes. La última vez que estuve fue en Paraná, tocó con Graciela Reca. Interpretaban cosas maravillosas. A mí me tocó en El carnaval de los animales, de Camille Saint-Saëns, me tocó leer un texto que escribió María Elena Walsh justamente para esa pieza musical. En otro año, me pidió hacer con él un espectáculo sobre Chopin y George Sand. Yo leía cartas de George Sand, que fue amante de Chopin. Además, fue una feminista de 1840, que se vestía de hombre, estaba casada y sin embargo se sabía que era amante de Chopin. Spucches siempre me ofrece hacer cosas muy interesantes en Paraná. Ojalá podamos estar con Muscari en Paraná.

La trayectoria de una gran actriz

Es hija de padre ruso y madre francesa, exiliados en Argentina en 1939 antes de la Segunda Guerra Mundial. Su padre apenas llegó a la Argentina, se hizo socio del Club Francés de Buenos Aires, donde Claudia festejó tiempo después sus quince años de edad.

Vivió primero en el barrio de Caballito, donde aprendió patinaje y natación, y donde conoció a su gran amiga Sara Grimberg. En 1948 se fue a vivir con su familia a Morón, estudiando en el Colegio Ward de Villa Sarmiento, que era un lujoso colegio americano. Durante sus estudios tuvo que rendir libre sexto grado para entrar en el Teatro Colón, cuyo ingreso fue rechazado. Primer año lo cursó en el Nacional de Morón y Segundo y Tercer año volvió al Ward, donde los sábados daba clases de teatro Sara Bianchi. Cuarto y Quinto año Nacional los cursó en el Liceo Nro. 1 de Señoritas al mismo tiempo que tomaba clases de teatro con la notable profesora de actuación Heddy Crilla. En 1961 siendo ya actriz profesional en Argentina tuvo una beca para estudiar diez meses en París en el Centro de Arte Dramático, quedándose allí más tiempo, volviendo al país en 1963.

Estudió idiomas, danza y teatro. Tiene una única hermana, Michelle Lapacó, una médica pediatra nacida en 1937.

Se inició como modelo, bailarina, actriz y cantante y su salto a la fama llegó como actriz en televisión en la legendaria novela El amor tiene cara de mujer de Nené Cascallar.

En 1967 obtuvo un gran éxito teatral como La dama del Maxim’s de Georges Feydeau, luego hizo radio y televisión con Nicolás Mancera y en El Chupete con Alberto Olmedo y otros programas.

En 1971 protagonizó un exitoso show de café-concert con Antonio Gasalla y Carlos Perciavalle llamado Nosotros tres. Y en 1979 en el Teatro Maipo junto a Gasalla.

Sin dejar de trabajar en todos estos años, es en los últimos 15 años que ha tenido acceso a los mejores roles en teatro: La pulga en la oreja, La cena, Seis personajes en busca de autor, Súbitamente el último verano, Corpiñeras, Bien de amores, El zoo de cristal, La profesión de la Señora Warren, Días contados, Los Monstruos Sagrados, Tres viejas plumas, Filosofía de vida, Una vida mejor, La laguna dorada. Ha sido dirigida por grandes nombres de la escena como Helena Tritek, China Zorrilla, Alicia Zanca, Lorenzo Quinteros, Jorge Lavelli y Javier Daulte, entre otros.

Además, protagonizó importantes comedias musicales: Las mil y una noches (Dir. Pepe Cibrián Campoy en el Estadio Luna Park), La nona (Teatro Presidente Alvear), Aplausos (Teatro El Nacional), Molly Brown en el Teatro Lola Membrives, Para qué las canciones en la Casona del Teatro y El cumpleaños de la tortuga, entre otras.

En la década del 60 estuvo casada con el actor Rodolfo Bebán, con quien tuvo a sus dos hijos, Rodrigo y Diego. Luego compartió diez años de su vida junto al animador Sergio Velasco Ferrero, con quien representó espectáculos de Café Concert como Ódienme o quiéranme, Payasada, Sexi-bon, Velasco Presidente y Mundialito Show, entre otros. Volvió a la Televisión con Resistiré, Naranja y media, Doble vida, Al límite, El Capo, La dueña, Historia clínica, entre otros.

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