Claves para aprender a cuidar el cabello en verano

Claves para aprender a cuidar el cabello en verano

Es muy importante cuidar y proteger tu piel en verano como tu pelo. Con la llegada del calor, seguro que ya estás pensando en comprar un nuevo protector solar… Pero, ¿qué pasa con el cabello? ¿Qué necesita para mantenerse sano y fuerte frente al calor, el sol, el agua?

Tomar sol sí, pero siempre con precaución: cuando exponemos nuestro cabello al sol en exceso,  los rayos del sol pueden llegar a dañarlo, sobre todo al tallo, que es la parte en la que se producen las quemaduras solares más intensas y que afectan a la queratina, una de las principales proteínas que forman el cabello y responsable del brillo y del color de nuestro pelo, dando lugar a la deshidratación, a su decoloración, sequedad, pérdida de brillo. Por lo tanto, toma el sol con precaución.

¿Qué pasa con el agua del mar y de la piscina? De por sí, el agua es un elemento que reseca y deshidrata, si a esto le añadimos el cloro (que deteriora el manto graso protector de la piel, atacando a sus aceites naturales) el resultado es un pelo seco, encrespado y con más facilidad para romperse y deshidratarse de lo normal. Lo mejor para proteger y cuidar el pelo en verano en la piscina es utilizar algún protector solar para el cabello. Por supuesto, una ducha y enjuague del cabello después de cada baño son fundamentales para eliminar todos los restos químicos del agua de la piscina. ¿Y qué pasa con el agua del mar? En personas con cabello más graso, el agua salada contribuye a suavizarlo y darle volumen. Además, tiene un efecto anti-caspa y calma las irritaciones de la epidermis. Hay ya muchos productos cosméticos que incorporan agua marina y que están especialmente recomendados para este tipo de cabello graso.

Corta tu pelo antes de irte de vacaciones y al volver: cortar las puntas antes de viajar a nuestro lugar de destino nos ayuda a mantener la fibra capilar en buen estado, evitando que no esté abierta o rota al exponernos al sol, lo que aceleraría la deshidratación del cabello. Luego de las vacaciones, lo mejor es volver a  cortarlo de nuevo.

Utilizar acondicionador o mascarilla en la playa o piscina: es una de las claves básicas que te ayudará a hidratarlo aún más con el calor (que hace que se abra la cutícula del pelo). Al mismo tiempo, aplicando mascarilla o acondicionador lo estás protegiendo del sol.

Evita secadores, trenzas, planchas: sólo van a contribuir a estropear más tu cabello. Lo mejor es dejar que se seque al aire, después de haberlo lavado y acondicionado bien.

 Lava tu pelo tantas veces como lo necesites: en verano hace  más calor y, por lo tanto, sudamos más. Y también lo hacemos a través de nuestro cuero cabelludo, que se calienta y transpira.

Recordá que, con un poco más de cuidado y de tiempo que dediques a tu cabello, y con los productos adecuados, podés lucir un pelo precioso, suave y sano durante los meses de más calor. ¿Por qué esperar a tener que reparar los estragos del verano en tu pelo cuando puedes empezar ya a protegerlo?

(*) Estilista.

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