Cuatro consejos para eliminar el sarro de los dientes

Cuatro consejos para eliminar el sarro de los dientes

Por qué se forma y qué podemos hacer para evitarlo.

La placa dental es una película pegajosa y transparente que se forma de manera constante en los dientes desde el momento en que comemos. Por eso, es muy importante cepillarse y usar hilo dental a diario. Es que si no la removemos, esa placa se endurecerá cada vez más hasta formar una sustancia llamada sarro dental. No es fácil de remover y, con el tiempo, aumenta de tamaño y acumula bacterias. Incluso puede derivar en afecciones como caries y enfermedades de las encías (por ejemplo, gingivitis o periodontitis).

¿Cómo detecto si tengo sarro?

Para esto necesitaremos mirarnos en un espejo, ya que el sarro puede ser percibido fácilmente a simple vista. Lo identificaremos en las piezas dentarias que tengan una coloración marrón oscura o amarilla, lo que da la impresión de que están desgastadas, manchadas y poco saludables.

El problema no es solo estético: la acumulación de sarro dental puede llevar a a otros inconvenientes de salud. Además de los mencionados, si entra en contacto con ciertos alimentos (especialmente golosinas), esta calcificación desprende un ácido que desgasta el esmalte de los dientes, debilitándolos y haciendo que sean más propensos a sufrir caries.

¿Cómo eliminar el sarro dental?

Raspado radicular: es el procedimiento más efectivo. Lo realiza el odontólogo y consiste en remover la acumulación de minerales adheridos que se encuentran en la corona dentaria y/o por debajo de la línea de las encías.

Enjuagues bucales recetados por el odontólogo: deben contener la concentración indicada de clorhexidina. Es un antiséptico que sirve para inhibir la proliferación de microorganismos e impide su acción patogénica sin dañar los tejidos bucales. Tiene que usarse por varios días y de acuerdo a la cantidad prescripta por el profesional.

¿Cómo puedo prevenir la formación de sarro dental?

Correcto cepillado dental: cepillar los dientes al menos dos veces al día durante 2 minutos, sin olvidar ningún diente ni ninguna de sus caras.

Uso de hilo dental: como complemento del cepillado, ya que llega a las caras proximales (que se encuentran entre diente y diente), zonas a las que el cepillo dental no accede.

Incorporación en la dieta alimentos que ayuden a combatir la placa: lácteos, manzana, zanahoria, apio, queso.

Consulta periódica con el odontólogo: se recomienda realizar la visita por lo menos 2 veces al año para realizar la profilaxis necesaria y prevenir cualquier tipo de problema dental.

(*)Odontólogo.

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