Diego Lichtensztein: “me gusta muchísimo cantar, pero sigo teniendo la necesidad de actuar y contar una historia”

Diego Lichtensztein: “me gusta muchísimo cantar, pero sigo teniendo la necesidad de actuar y contar una historia”

Diego es actor, cantante, autor y co-autor junto con Perla Laske de la obra Zeide Shike y que protagoniza con Divina Gloria en el espacio IFT, en el barrio del Abasto. Desde chico descubrió su pasión por el canto, a lo que luego le sumó la actuación para complementarlo. Nació en Buenos Aires y vivió

Diego es actor, cantante, autor y co-autor junto con Perla Laske de la obra Zeide Shike y que protagoniza con Divina Gloria en el espacio IFT, en el barrio del Abasto. Desde chico descubrió su pasión por el canto, a lo que luego le sumó la actuación para complementarlo.

Nació en Buenos Aires y vivió toda su infancia en el barrio de Palermo, de donde tiene hermosos recuerdos. Es co-autor de la obra que protagoniza, la cual escribió movido por el deseo de homenajear a su abuelo inmigrante de los años 20. Mujeres Divinas tuvo el placer de entrevistarlo y disfrutar de la obra, donde Diego despliega su canto y actuación de una manera maravillosa.

¿Cómo surge la idea de esta obra?

Surge por las ganas de homenajear a mi abuelo, mi zeide, que era un inmigrante que llegó de Europa en los años 20, más precisamente en 1924. Yo lo conocí y tuve mucho contacto con él, vivió hasta que yo tenía 20 años. Las ganas de hacerle un homenaje me llevaron a buscar, a recabar información, no con él porque no hablaba del tema, pero con mi mamá que es su hija, y tratar de reconfortar en él la historia de toda una generación, de gente que vino con una mano atrás y otra adelante.

¿Y tus papás viven?

Si, hoy vino mi papá, la semana pasada vinieron los dos. Les gusta. Ya es la quinta temporada.

La quinta temporada tuya y la tercera junto a Divina

Si ella hizo las dos primeras después estuve con Mirta Wons y Deborah Turza, y ahora volvió ella. Es un placer trabajar con artistas de semejante nivel.

Vos no tenés nada que envidiarles, actuás y cantás, no solo en español sino también en Idish ¿cómo aprendiste ese idioma?

Divina canta porque entiende y yo canto por fonética, -refiriéndose a la obra-. En hebreo hay una canción y sí la canto porque entiendo, es una plegaria muy conocida. En Idish canto por fonética, entiendo lo que se dice pero no se hablar Idish.

¿Piensan hacer giras por el interior con la obra?

Tenemos varias propuestas del interior y también de afuera, de New York, de Los Ángeles, el tema es armar la logística, conseguir un productor que quiera producir la gira, valga la redundancia.

Y pasando un poco al plano más personal y profesional, ¿Cómo y cuándo surgió tu deseo por la actuación?

El deseo de actuar fue posterior, ya cantaba y había participado en varios coros y espectáculos, pero cada vez que quería armar algo mío para presentarme y para cantar siempre me resultaba como muy vacío de contenido, hacer un repertorio de 10 o 15 canciones, pararme, cantar, que te aplaudan, o que no te aplaudan, pero digamos, solo canción. Necesitaba  que tuviera un hilo, un tema, algo que entrelazara las canciones. Entonces empecé a escribir un par de espectáculos, el primero se llamó Íconos, después hice una versión de Íconos Big Band con una banda de 15 músicos de jazz muy lindo en el Melba Café. Ahí me dirigió Juan Carlos Ricci y Jorge D`Elía, después hice algunas derivaciones de Íconos un poco más chicas. También hice dos espectáculos que escribí con una amiga actriz Dalia Elnecavé, uno se llama “La leyenda del amor” y el otro “Tango y Jazz” y después estuve en micro teatro varias veces. Volviendo a la pregunta, el deseo por la actuación surgió porque sentía que cantar solo no me colmaba como artista, me estaba faltando algo.

¿Qué es el Micro teatro?

Es un lugar nuevo que se abrió en Buenos Aires hace aproximadamente dos años, son obras de 15 minutos para 15 personas en 15 metros cuadrados y hay 12 obras que rotan todas las noches. Es muy interesante. Hacés la obra entre 4 y 5 veces por día. Va cambiando el público. Vos te quedás en la sala y el público va cambiando.

¿Estudiaste en Buenos Aires actuación y canto?

Estudié canto con Susana Naidich y Salvador Sued y estudié teatro con Pablo Novak, Inés Estévez, en Timbre cuatro hice algunos talleres intensivos de teatro musical.

También están preparando El Limbo ¿es una obra tuya?

Sí, es una obra mía que quedó seleccionada para micro teatro en el mes de mayo, voy a actuar junto a Irene Almus, dirigidos por Lala Mendía, es una obra de 15 min como todas las obras de micro teatro.

Y yendo un poco más a tu infancia, ¿cómo la recordás?

Tengo muy lindos recuerdos de mi infancia, nací en Buenos Aires y tengo una hermana menor. Viví toda mi infancia en Palermo, en un departamento en el primer piso que tenía un patio que daba al resto de los departamentos. Yo salía a jugar al futbol y mientras jugaba cantaba las marchas patrias, la marcha de San Lorenzo, se ve que me gustaba el eco que me daban las paredes del patio y como sonaba. Tengo muy lindos recuerdos. Un día un vecino, Carlos García, que vivía en el cuarto piso, director de la orquesta nacional de tango, les dijo a mis padres que me escuchaba cantar y que me quería llevar a tomar clases con un profesor que él conocía. Entonces un día me subí a un taxi con él y fuimos hasta enfrente del teatro San Martin, en un sótano donde había muchos pianos y mucha gente aprendiendo a cantar y ahí empecé, tenía como 12 o 13 años.

¿En qué género musical te sentís más cómodo?

Eso me cuesta bastante decirte, no podría decir uno porque me gustan canciones que son de distintos géneros. Me gusta mucho el tango y el jazz, pero también hay cosas del folklore que me encantan, del rock nacional, tengo formación lírica, es decir la técnica vocal es lírica entonces hay canciones de la ópera que me gustan mucho también. No podría definirme por uno solo, si tuviera que decidir armar un espectáculo mañana y decir vamos a cantar, seguramente sería una mezcla de tango y jazz.

Entonces el canto y la actuación son dos pasiones que podés complementar

Si, hoy ambas cosas se complementan, el canto y la actuación, me gusta muchísimo cantar, de vez en cuanto despunto el vicio haciendo un show solo de canto. Pero sigo teniendo como la necesidad de actuar y contar una historia.

¿Qué se necesita para ser un buen actor?

Por lo pronto libertad de uno mismo, sentir que no tiene el enano fascista propio que lo mira desde arriba juzgándolo todo el tiempo. El no juzgar es lo que se necesita para ser un buen artista en general, y un buen actor también. Expandir la creatividad y la expresión y sobre todo sentirse libre, jugar, volver a ser un poco niño, es decir, con una disciplina bastante rigurosa, pero volver a experimentar y sentirse como cuando uno era chico y no tenía ningún prejuicio.

¿Tenés planes de un espectáculo musical para un futuro cercano?

Por ahora vamos a seguir con Zeide Shike mientras la sala siga como hasta ahora, por suerte vamos a continuar. En mayo y junio voy a estar con dos obras diferentes mías, pero actuando en micro teatro y quizás para la segunda mitad del año, septiembre, haga una obra que hice en micro teatro que se llama “La bobe”, pero probablemente la haga en versión musical y en versión de una obra de una hora o una hora veinte. Pero eso todavía no está cerrado.

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