Felix Caguana: Argentina me abrió las puertas, me siento uno más

Felix Caguana: Argentina me abrió las puertas, me siento uno más

Su nombre completo es Felix Vladimir Caguana Acosta, tiene 29 años, nació en Caracas Venezuela, es el menor de cuatro hermanos y hace seis años llegó a la Argentina incentivado por su prima. Se sintió tan cómodo que hoy no piensa en regresar. Desde chicos venían a Paraná porque su prima se casó con un

Su nombre completo es Felix Vladimir Caguana Acosta, tiene 29 años, nació en Caracas Venezuela, es el menor de cuatro hermanos y hace seis años llegó a la Argentina incentivado por su prima. Se sintió tan cómodo que hoy no piensa en regresar.

Desde chicos venían a Paraná porque su prima se casó con un paranaense. Siempre tenía esa picardía de decir que lindo sería irse a vivir a otro lugar. Fue así como terminó la Universidad y decidió venirse.

¿Qué estudiaste en Venezuela?

Estudié Publicidad y Mercadeo. Me recibí y decidí venirme, me gustó, tuve un año de adaptación, luego regresé por la cuestión del pasaje que lo tenía abierto, y como que no me hallé allá y dije me voy.

¿Podés ejercer con tu título acá?

Estoy en los trámites de poder homologar el título, pero le hacen falta algunos sellos en Venezuela para poder presentarlo acá. Pero con todo este problema político no se están haciendo esos trámites y si los envío y se me pierden después es más engorroso hacer todo de nuevo. Tengo amigos que lo han hecho y se les han perdido, entonces prefiero esperar.

¿Ya estás nacionalizado?

Si, ya me nacionalicé argentino.

¿Por qué Argentina? ¿Qué veías de diferente?

La cultura es muy diferente. Tenemos otras costumbres que por ahí está bueno. Así que me llamó la atención eso, la infraestructura también me parecía como un país muy europeo, en Venezuela no tenemos tanto, acá se ve muy marcado y dije me voy a probar. Además, me gusta eso de ser como nómade, mi hermana vivió en Colombia y yo me fui un tiempo, después me regresé y luego sí, me vine para Argentina. No lo tenía como un país que me fuera a quedar definitivo, lo pensaba como transitorio. Pero después me “engancharon”, como dicen acá, y me casé. Empecé a formar una familia y ya no creo que me vaya.

¿A qué te dedicás en Argentina?

Soy preventista, vendo productos de peluquería. Gracias a Dios tuve la suerte de conseguir empleo muy rápido. Se que no pasa siempre, y que muchos conocidos les ha resultado más difícil todo.

¿El resto de tu familia está en Venezuela?

Sí, están mis papás y mis otras hermanas.

¿Cómo se maneja el tema de las distancias?

Y yo creo que lo que más duele, aparte del desarraigo de tu país, es el tema familiar. Hablo con mis papás todos los días, nos mandamos mensajes, con mis hermanas también, tengo una hermana que vive en Colombia y dos que quedaron en Venezuela.

Son todas mujeres, soy el único varón y el menor.

¿Cómo tomaron ellos tu decisión de venirte?

Ellos siempre respetaron mi decisión y me apoyaron en todo lo que decidía. Siempre me plantearon que podía regresar a casa las veces que quisiera, como todo padre. Ellos pudieron venir en el 2013. Y luego vinieron para mi casamiento y se quedaron un poco más tranquilos porque vieron como estaba. Gracias a Dios conseguí una familia espectacular que me aceptaron muy bien y la gente en Paraná también.

¿Tenes chicos?

No, todavía no.

¿Volverías a Venezuela ahora?

Sí me vuelvo es con la familia, pero como te dije no creo que sea definitivo. Obviamente quiero que mi señora conozca Venezuela y cuando tenga hijos quiero que ellos también conozcan, pero hoy no sé si me quedaría en Venezuela. La situación allá de mi familia es llevadera, lo cual no significa estar bien. Pero más allá de eso, por más que Venezuela no estaría pasando por todo ello, me siento bien donde estoy, Argentina me abrió las puertas, me siento uno más. Ya te digo de vacaciones sí, quedarme no sé.

¿Cuál es la mayor diferencia entre argentinos y venezolanos?

Nosotros como venezolanos somos como muy fiesteros, no es que el argentino no lo sea, pero nosotros de todo hacemos una joda, un desorden. Algo pequeño lo transformamos en un festejo. Para cualquier cumpleaños armamos lo que llamamos “pasa palo” que son como bolitas de carne, y armamos una fiesta para 150 personas y capaz que somos 30.

También al principio me costó mucho el tema de la siesta, yo vivía en capital, acostumbrado a otro ritmo de vida, cuando llego a Paraná digo que lindo la tranquilidad, pero a veces me hace falta un poco de ruido. Salía tipo dos de la tarde y no andaba nadie, me ponía a caminar. Hasta que ahora me acostumbré y soy siestero 100%, no me falta la siesta, la amo.

Ya que hablaste de la comida, ¿te pudiste adaptar a nuestras costumbres?

Me costó muchísimo el desayuno, nosotros estamos acostumbrados a desayunar fuerte, pesado, nuestro plato típico es una arepa, se hace a base de harina precocida de maíz tipo la polenta, pero más fina. Se pone a asar, se abre en el medio y se le pone el relleno que desees, jamón, queso, pollo, carne, lo que te imagines. Nosotros desayunamos eso, y acá al principio no se conseguía la harina, entonces me costaba a la mañana comer facturas, no estaba acostumbrado a eso. Y ahora no desayuno directamente, porque como no conseguía esa harina no me daban ganas, así que ahora me tomo un café, que muchos dicen que es el desayuno, pero para mí no lo es.

Y después bueno el asado que es otra cosa totalmente distinta al nuestro. Nosotros le llamamos parrilla y lo hacemos con una carne tipo bife que lo ponemos a la parrilla, ese es el asado nuestro. Además, la calidad de la carne es muy superior acá. La nuestra creo que es cebú, muy fibrosa.

¿Tomás mate?

Sí. Como te decía veía a mi prima que siempre tomaba, y la curiosidad de chico de ver qué es, y bueno ya de grande le fui tomando el gustito. Y ahora sí, tomo. No soy tan fanático, pero con mi señora tomamos mate, compartimos, y yo le digo siempre tomate dos y dame uno.

¿Cuáles son tus mayores expectativas?

Y en cuanto a expectativas la idea es formar una familia, no se que vueltas dará la vida. Me gustaría ejercer, que por ahí hago algún trabajo con amigos que están en Buenos Aires, o en Venezuela mismo y se los mando, pero me encantaría ejercer.

¿Cuánto hace que no vas a Venezuela?

Hace alrededor de cuatro años que no viajo. Tengo miedo que si entro no pueda salir.

¿Corrés ese riesgo?

Si porque ahora sacaron una ley que, aunque tengas otra nacionalidad al ingresar a Venezuela prevalece la venezolana. Tengo amigos que fueron y pudieron salir sin problemas, pero tengo otros que sí los tuvieron y se han tenido que quedar nueve meses o un año para poder salir.

Argentina es un país maravilloso, muy receptivo, me abrió las puertas y me brindó muchas cosas y me está brindando la oportunidad de formar una familia, de trabajar, amistades. Unas más que otras, me siento muy a gusto y no sé si me regresaría a Venezuela. De vacaciones seguro que sí, a vivir por más que mejore todo, no lo creo.

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