Jazmín de leche y sus cuidados

Jazmín de leche y sus cuidados

Desde tiempos remotos, el jazmín de leche o jazmín de lluvia se ha utilizado no solo para adornar portales, casas y avenidas, sino también para sanar una gran cantidad de dolencias de nuestro organismo.

Hay más de doscientas especies individuales de jazmín, que vienen de Asia, Europa y África. Tolera una variedad de suelos, lo que lo hace excelente para muchos jardines diferentes; prefiere el sol a la sombra de hecho, y si el jardín está lleno de árboles, el jardinero debe cuidadosamente  podar algunos de ellos, con el fin de asegurarse de que el jazmín se mantiene en la luz del sol.

Cuidados: es una planta que puede alcanzar fácilmente los diez metros de altura, por lo que necesita de apoyo para alcanzar este tamaño, ya que de no ser así, simplemente se quiebra sobre sí mismo. Esta es una planta que se retuerce y entrelaza, por lo que hay que entrenarla o adiestrarla desde un principio, para que tome la forma que usted desee, y no crezca libremente, porque perdemos la posibilidad de adornar cercas y paredes con ella. Por ello, el jazmín de leche requiere un poco de guía en la medida que va creciendo y desarrollándose, al igual que cuidados básicos, para poder disfrutar de una planta sana. Puede ser podado como un arbusto, o simplemente dejarlo crecer hacia arriba, tal y como lo hacen la mayoría de las enredaderas.

Temperatura: se adapta muy bien al calor y al frío, soportando una temperatura de hasta quince grados centígrados. Es aconsejable plantarlos en primavera y otoño, teniendo la previsión para que se puedan arraigar antes de los tiempos helados; el jazmín de leche se adapta mejor en los días cálidos, y las noches frescas. También se puede plantar este jazmín en los meses de verano, si no desea esperar más tiempo; pero deberá incrementar el período de riego, hasta que la planta esté bien arraigada. Aunque esta es una planta tropical, en los lugares en donde los veranos son extremadamente calurosos, necesita ser protegida de los rayos del sol.

Riego: debemos tener presente que ella se desarrolla bien tanto en el sol, como en la semi sombra, pero cuando el calor es agobiante, tenemos que humectarla más. Esta planta requiere que sea regada dos veces por semana en los meses más calientes del año; y en los otros se puede regar cada diez o catorce días. En la medida en que el sol o calor se incremente, en esta misma medida se debe incrementar el riego del jazmín de leche, pero debemos dejar secar la tierra, antes de regarla nuevamente.

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