La solidaridad permite que los perros puedan volver a caminar

La solidaridad permite que los perros puedan volver a caminar

Veinte alumnos de la Escuela Técnica Pedro Lucas Funes, de la ciudad de Santa Fe, construyen carros para mejorar la calidad de vida de las mascotas. El proyecto se autosostiene desde hace siete años y hasta el momento produjo 800 carros que se entregan gratuitamente. Al coordinar la nota con Mujeres Divinas, Rosana Colodio, directora

Veinte alumnos de la Escuela Técnica Pedro Lucas Funes, de la ciudad de Santa Fe, construyen carros para mejorar la calidad de vida de las mascotas. El proyecto se autosostiene desde hace siete años y hasta el momento produjo 800 carros que se entregan gratuitamente.

Al coordinar la nota con Mujeres Divinas, Rosana Colodio, directora del establecimiento educativo, se asegura de que al menos algunos alumnos que son parte del Proyecto puedan aportar para la entrevista desde su experiencia. Es por eso que se reúnen una tarde para contarnos los detalles técnicos y pormenores de una actividad que viene creciendo desde hace siete años y se renueva cada año.

Son veinte los chicos de entre 13 y 17 años los que en la actualidad forman parte de un proyecto que ya construyó más de 800 carros pensados para animales que tuvieron algún accidente o simplemente lo necesitan para sostenerse y paliar consecuencias de la vejez. Asisten a la Escuela Técnica Nº 647 Dr. Pedro Lucas Funes, del barrio Centenario en Santa Fe.

“El proyecto nace hace siete años con un pedido de un proteccionista y periodista de Chaco, Osvaldo Vignau, quien necesitaba carritos para los perros que tenía en su refugio. En octubre de ese año se nos ocurre la idea de hacerle y mandárselos para darle una mano, porque sabíamos que tenía alrededor de dos mil perros. Él nos mandó fotos, medidas y nosotros le hicimos cinco y se los mandamos. En aquel momento el proyecto no tenía ni siquiera nombre y cuando los estábamos empacando llegó la gente del diario El Litoral a hacer una nota por otro proyecto que teníamos, creo que era una radio comunitaria. Cuando el periodista vio los carritos enseguida pidió una foto y al otro día empezaron a llover los pedidos de todos lados. Ahí el proyecto comenzó y no cortó más”, relata Rosana, impulsora de la iniciativa.

Sobre el armado, los chicos cuentan que se informaron e investigaron con veterinarios acerca de cómo montar los animales en los carritos, las medidas y posiciones en que debe ubicárselos de acuerdo al tratamiento que estén llevando adelante. En su mayoría el carro los mantiene parados, en posición normal, y hay algunas mascotas que lo usan permanentemente y otros lo requieren nada más que un tiempo. “Hay una empresa que los vende, pero son muy caros y lo nuestro es algo solidario. Todos los años nos preguntamos si habrá Lázaro y en febrero ya tenemos a la gente haciendo cola, por suerte”, cuentan.

Gente de Buenos Aires, Corrientes, Paraná y zona de Santa Fe se ha acercado a hacer pedidos y aseguran que es esa aceptación del proyecto la que demuestra cómo la gente quiere a las mascotas. “Cuando los perros vienen a que les tomemos las medidas les hablamos, parecemos todos locos. Les tenemos un cariño especial a las mascotas y ni hablar del que se entabla con los dueños. La escuela es un establecimiento comprometido con los perros desde siempre, teniendo en cuenta que siempre ha alimentado y brindado un lugar a los perros callejeros”, señalan.

“Al principio yo les estaba encima y los controlaba; ahora intervenimos junto con dos profesores en determinadas ocasiones, pero no siempre, porque ellos ya se manejan y lo único que les brindamos es asesoramiento sobre el trabajo con las máquinas. Lo que hacen mis alumnos es un orgullo para toda la escuela. Trabajan en equipo y esos conocimientos les sirven después para su futura vida laboral. El grupo humano es lo fundamental, sobre todo la actividad solidaria que se hace. Cuando fallecen los perros la gente nos avisa, nos mandan regalos, siempre se está en contacto con quienes se han llevado un carrito”, agrega la directora.

Los viernes trabajan confeccionando entre cuatro o cinco carros durante la jornada y asisten otros perros para tomarse las medidas. Cada uno tiene su función específica dentro del equipo, si bien todos hacen de todo. Ahora trabajan en un proyecto que les permita modernizar los carros con ayuda de la electrónica.

Pedidos

Cualquier persona puede pedir un carro para su mascota y obtenerlo sin costo. Pueden hacerlo en la misma escuela, en calle Urquiza 794, o a través de la página de Facebook “Proyecto Lázaro de la EET N647”. El teléfono es 0342 457-2947.

Donaciones

Los carros se construyen con fondos que posee la escuela y ha recaudado a través de donaciones. Se puede colaborar donando rueditas de las máquinas para cortar césped, correas, broches, varillas y ruedas de bicicletas para los perros grandes.

 

 

 

 

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