Marcela Méndez: Presidente de la Asociación Amigos del Arpa

Marcela Méndez: Presidente de la Asociación Amigos del Arpa

Con motivo de presentarse la Asociación Amigos del Arpa en la ciudad de Paraná, tuvimos el placer de conocer a su presidenta Marcela Méndez, una arpista talentosa y de gran trayectoria a nivel local, nacional e internacional. Es oriunda de Concepción del Uruguay y a los ocho años descubrió su pasión por el arpa. En el año

Con motivo de presentarse la Asociación Amigos del Arpa en la ciudad de Paraná, tuvimos el placer de conocer a su presidenta Marcela Méndez, una arpista talentosa y de gran trayectoria a nivel local, nacional e internacional. Es oriunda de Concepción del Uruguay y a los ocho años descubrió su pasión por el arpa.

En el año 1979 Marcela es invitada por una compañera para asistir a la Escuela de Música recientemente fundada en su ciudad natal, donde conoce a Elena Carfi, su primera profesora y mentora. Desde ese momento su vida giró en torno al arpa y hoy, 40 años más tarde, Marcela siente que es el momento de devolver a la sociedad, todo lo que le ha brindado.

¿Cómo surge la idea de una Asociación? 

Si yo me tengo que poner a pensar en todo lo que recibí, es muchísimo y creo que es, en el momento de madurez, donde uno tiene que empezar a pensar cómo eso va a volver a la sociedad enriquecido. Pero sin dudas, la asociación surge de mi vínculo con el arpa que se produjo en Concepción del Uruguay, cuando una compañera de la primaria me invitó a conocer a la profesora de arpa Elena Carfi, que dictaba sus clases en la Escuela de Música que se había fundado en el año 78. Yo tenía ocho años, cuando vi el arpa y conocí a la profesora, dije yo quiero hacer esto. Por 20 años en nuestra Escuela de Música de Concepción de Uruguay recibimos a las figuras más importantes de la música clásica que iban semanalmente a dar clases. Entonces mi reflexión es, si sucedió eso en un tiempo que no era el de hoy, en el cual estamos mucho más comunicados, donde todo es más inmediato, cuanto más rico puede ser si uno trata de emular eso en esta época. Por eso yo necesito ahora empezar a volcar todo lo que recibí no sólo como maestra, sino gestionando otras cosas, de una forma diferente a cómo las atravesé yo como músico y que pienso que tenemos que mejorar. Hablamos de un país federal, sin embargo si viene una figura importante recae en Buenos Aires. Para nuestros alumnos siempre es más costoso y más difícil moverse porque tienen que ir y pagar las clases, el traslado, el alojamiento. Por eso la Asociación nace del deseo de que los locales, la región, sea centro del arpa. Entonces si yo quiero traer a la solista de Filadelfia, como va a suceder en el mes de octubre, la traigo y todos los estudiantes de arpa del país pueden venir acá a tomar clases con ella.

Con ocho años te paraste frente al arpa y dijiste quiero tocar esto, ¿cómo fue ese momento? 

A mí me maravilló el instrumento, era hermoso, tenía unos ángeles dorados, yo me acuerdo muy patente ese momento, qué ropa llevaba puesta, cómo era la iluminación del lugar. En la mirada de un niño todas esas cosas, yo ahora la racionalizo como un adulto, son mágicas, todo encierra un misterio, todas son posibilidades, el niño no se plantea no poder hacer algo, no existe en su cabeza el no puedo. Además, me tocó una maestra apasionada, que transmitía y te hacía amar el arpa, era casi imposible que no entrase en esa senda.

¿Cuál fue tu primera interpretación en el arpa? 

Mi primera interpretación fue en el año 79 u 80, que hacíamos la audición de cátedra, fue un momento que hasta el día de hoy recuerdo con mucho cariño, mi madre me había hecho un vestido especial para la ocasión y ella estaba sentada en primera fila y mi maestra detrás mí. Son momentos muy fuertes en la vida de un músico, de un artista, lo atraviesa desde el placer de hacer algo distinto.

¿Estudiaste en Concepción del Uruguay y comenzaste a trabajar allá de profesora de arpa o comenzaste en Paraná directamente? 

En Concepción. A los 16 años mi maestra Elena me nombró su ayudante de cátedra, cuando la conocí yo tenía ocho años y ella tenía casi 60. Al principio iba todas las semanas, después empezó a ir cada 15 días. Entonces la semana que ella no viajaba yo daba clases a los más pequeños. Eso es un privilegio, porque a los 16 años tenía esa tarea y responsabilidad. Y fue así, comencé enseñando lenguaje musical y siendo ayudante de mi maestra. Luego cuando me recibí del título intermedio que había en ese entonces, empecé a enseñar otras materias, como Historia de la Música. En el año 91 toqué aquí en Paraná el doble concierto de Mozart para Flauta y Arpa con la Orquesta Sinfónica de Entre Ríos dirigida por Reinaldo Zemba. Y al poco tiempo se produce la vacancia del cargo de solista de arpa de la Orquesta, lo concursé y gané, entonces en el año 1993 me vengo a Paraná.

¿Es difícil aprender a tocar el arpa? 

El arpa es un instrumento que tiene una complejidad extra porque aparte de tener todas las cuerdas tiene siete pedales, los cuales tienen tres movimientos cada uno, entonces, el intérprete tiene que desarrollar una sincronía entre sus manos y sus pies.

¿Cuánto tiempo de preparación conlleva ser un arpista? 

El tiempo formativo está previsto como mínimo 10 años. Para decir que un arpista tiene ya el fundamento, la base, que no sólo es tocar el instrumento, es saber armonía, contrapunto, solfeo, saber historia de la música, haber leído mucho. Un artista necesita estar desarrollado y enriquecido en muchos aspectos.

¿Cuándo tuviste tu primera arpa?

Me la compraron mis padres en el año 1991, cuando tenía 21 años. Los 10 primeros años de estudio los realicé en la Escuela Celia Torrá porque no tenía instrumento.

¿Tocar el arpa es un arte un poco solitario? 

El tiempo que uno dedica a prepararse con el instrumento es un tiempo de soledad, es un tiempo de mucha reflexión, que no tiene que ver con la aceleración que hay en el mundo actual. Pero bueno, luego uno sale a la calle y la vida te pasa por encima. Tiene la contrapartida que, así como es muy solitario, después cuando sos maestro es muy social. Y cuando sos intérprete, más allá de que, estas solo en el escenario, estas con todos. Pero la preparación sí, y es algo que se contrapone al mundo en el que vivimos, es un trabajo que permite que la persona desarrolle aspectos que no vas a desarrollar de ninguna otra manera: la disciplina, la perseverancia y el amor hacia lo que uno hace. Yo no podría hacer otra cosa, eso lo tengo clarísimo.

Es también un desafío para los niños y jóvenes que nacieron en el mundo digital entender que hay cosas que no son inmediatas, que hay que esperar, que lleva un proceso y eso también es un aspecto a destacar de la formación musical.

¿Cuánta gente capacitada para dictar clases de arpa o para estar en la Orquesta hay en la región?  

El arpa todavía hoy sigue siendo un instrumento no habitual, sí te puedo decir que aquí en la zona ha crecido exponencialmente. Cuando llegué a Paraná no había nada con el arpa. La arpista de la Sinfónica se había ido a Estados Unidos. No se había creado ni desarrollado una escuela y ahora en el litoral te puedo decir que hay una Escuela de Arpa, que tiene alumnos egresados que ??están siguiendo esta pasión, hay descendencia por decirlo de alguna manera.

Hay una joven egresada de aquí de la escuela de nivel medio de Paraná, que está en este grupo de la Asociación Amigos del Arpa, que tomó las horas cátedras que tenía yo en el Liceo Municipal de Santa Fe. También en la Escuela de Niños de Santa Fe hay dos egresadas que cubren las vacancias o cuando se necesita una segunda Arpa en la  Orquesta, lo mismo cuando yo viajo me cubren en la Escuela de Música, es decir, ya están capacitadas para enseñar y para tocar en la Orquesta, antes había que acudir a Buenos Aires, hoy hay arpistas en la región.

Obviamente que uno tiene que seguir profundizando pero ya tenemos un recurso humano formado, y hay muchas semillitas que están dando sus brotes.

Por ello se formó la Asociación, porque hay un grupo que la puede sostener y hacer que esto crezca.

De ese semillero que se va formando sos la principal responsable, porque no solo das clases en la UADER, sino también en Santa Fe. Pero volviendo a la Asociación ¿Cuáles son sus objetivos? 

Lo primero es promover el arpa y sus intérpretes y en segundo lugar, crear un fondo de becas para cuando surja la posibilidad de que un alumno pueda ir a un concurso al extranjero, como el caso de las estudiantes que te comentaba, ir a una Master Class, que la Asociación pueda ayudar a ese niño o joven. Y después generar instancias de capacitación en la región trayendo a los mejores exponentes que hay a nivel mundial del arpa.

¿Cómo sería el financiamiento? 

Lo primero es asociándose, el monto de la cuota es simbólica. Siempre está abierto a que sí alguien se quiere asociar y dar más dinero eso es posible. Luego ya tenemos como sponsor a la fábrica de arpas Lyon & Healy de los Estados Unidos, que nos ayuda con el pasaje de un maestro que venga a la academia. El año pasado hicimos una prueba piloto y quisieron apoyar el proyecto y este año ya conformados y con estructura dijeron que nos seguían acompañando. Luego vamos a gestionar ante el Fondo Nacional de las Artes, las distintas entidades municipales, provinciales y también vamos a crear una plataforma de crowfunding en Ideame que es, una plataforma donde por 60 días invitan a la gente que haga donaciones y después esa gente va a recibir algo de parte de la Asociación, es una manera de que todos en realidad nos involucremos para este objetivo, que es brindarle a los niños y los jóvenes de la región lo mejor.

¿Quiénes la integran? 

Está conformada por arpistas, alumnos, padres de estudiantes, y en la comisión somos ocho personas, yo estoy a cargo de la presidencia. Estamos haciendo una campaña para captar asociados y donaciones.

Para terminar, te parece que nos hagas un recorrido por los lugares dónde has estudiado y tocado el arpa. 

Lo más importante fue mi tiempo en París, donde estudié con mi segunda maestra Marielle Nordmann a quién conocí en Argentina en el año 91 y tuve una beca del Servicio Cultural del Gobierno francés. Eso fue realmente una época de mucha luz en mi vida, de mucho aprendizaje.

En los aspectos formativos luego fue conocer Mirella Vita que fue mi tercer maestra, una artista italiana sobre la cual estoy terminando de escribir un libro. Esto fue en Milán y quedé muy vinculada con Italia en ese momento. Y luego he tenido la fortuna de tocar por todos lados, conocer distintos públicos, en Sudamérica, en Estados Unidos, en Canadá, en Europa.

Integró en este momento el directorio el Congreso Mundial de Arpa que me vincula también con los mayores exponentes del arpa en el mundo. La verdad es que he tenido una vida muy afortunada y muy bendecida.

Cómo contactarse con la Asociación Amigos del Arpa 

  • Facebook: Amigos del arpa
  • Instagram: @Amigosdelarpa
  • Correo electrónico: amigosdelarpa@gmail.com
  • Marcela Méndez, telef: 0343-154595933

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