María José Quinodoz: mi objetivo es trascender un poco más a lo que es la profesión tradicional

María José Quinodoz: mi objetivo es trascender un poco más a lo que es la profesión tradicional

Majo, como le dicen, es contadora, economista y tiene una variedad de posgrados relacionados a su profesión. Es madre, esposa y profesional full time.  Hacer solo el trabajo de una contadora no es una opción, siempre está innovando y pensando en adicionar nuevos servicios a sus clientes. Está en constante aprendizaje, y de hecho tiene

Majo, como le dicen, es contadora, economista y tiene una variedad de posgrados relacionados a su profesión. Es madre, esposa y profesional full time. 

Hacer solo el trabajo de una contadora no es una opción, siempre está innovando y pensando en adicionar nuevos servicios a sus clientes. Está en constante aprendizaje, y de hecho tiene varios posgrados en su haber. Madre de Anita de 4 años y casada hace siete con Silvano, Majo repasa con Mujeres Divinas su día a día, los desafíos que le impone la competencia en materia profesional y cómo hacer para trascender más allá del estudio contable.

Empecemos desde el principio, títulos de grado y posgrado obtenidos

Contadora, Economista, posgrado en Desarrollo Industrial, Sustentable y Tecnología con una tesis de Responsabilidad Social de Cooperativas. Un posgrado en Responsabilidad Social, un posgrado en Docencia Universitaria para Ciencias Económicas donde analicé lo que se enseñaba en la carrera de Contador Público sobre economía social, emprendedurismo, cómo esos contenidos atravesaban la carrera. Gané una beca para una Maestría en Derecho Tributario en la Universidad Austral, presenté un trabajo sobre el estudio de un caso y la gané. Esa fue mi única incursión en Universidad Privada. Soy la primera mujer egresada de Economista siendo ya Contadora en la UNER. Además, durante mi época de estudiante fui Directora de Proyectos de Extensión, como estudiante avanzada, y luego como docente y graduada.

¿Todo esto con tan solo 33 años?

Sí, tengo 33 años, una hija de 4 años y medio y estoy casada. Mi marido es el que más me apoya e incentiva a seguir y hacer muchas cosas.

Además publicaste un libro

Publicamos un libro junto con otros autores (Flavio Buchieri, Alejandro Pereyra, Pablo David y Gabriel Weidmann) sobre economía, se llama Contabilidad Económica y Sistemas de Cuentas Nacionales, y se basa en un reajuste de contenidos de economía que no se realizaba desde el año 1984, le sumamos actualizaciones del manual del Banco Mundial y del FMI. En el país no hay un libro de esos. Es un contenido muy académico, es específico para economía. 

¿Cuáles son las estrategias que utilizás para no caer en lo común de la profesión?

Mi idea como profesional y como persona, y más aun teniendo estos dos títulos que por ahí te amplían el campo de trabajo es trascender un poco a lo que es la profesión tradicional. Es un commodity, hoy venís y me decís cuánto me cobrás, $2500, ah no por $500 contrato un pasante te dicen. Contratá el pasante, pero no te va a brindar este plus que te podemos ofrecer nosotros con otro tipo de trayectoria y de formación. Ofrecer algo extra, un acompañamiento especial, un servicio adaptado a cada cliente. Voy hasta tu comercio, negocio o estudio, te ofrezco la asistencia digital con acceso digital, ahora estamos con el desarrollo de una App para que la comunicación sea mucho más fluida. Si vos estás un domingo tomando sol en la playa, y decís: mirá, me llegó una factura electrónica, entrás con tu usuario y clave y la cargás, y desde el estudio te hacen la liquidación. Ofrecer otro tipo de herramientas. Otra diferenciación la hacemos con las redes sociales al brindar un poco de la actualidad impositiva, tributaria, tips de finanzas o para tener en cuenta cuando hacemos algún consumo; hemos estado en la televisión respondiendo consultas, este año queremos ver si salimos en algún diario o revista con notas de interés, pero más que nada para lo que es la economía de hoy. Ahora estoy leyendo un libro que se llama Gerentas de Hogar, donde esta autora, que es periodista, te muestra cómo administrar la casa como mujer, profesional, para que sea como una empresa y no sentir que es mi casa y soy ama de casa. Sino sentir que estoy administrando un spa, por ejemplo. Es cuestión de organización. Eso no te lo da ningún otro contador ni economista.

¿Cuál es el mayor desafío para sobrevivir a la competencia de tantos profesionales?

Más que una carrera universitaria, las habilidades de interrelaciones personales son las que van a marcar la diferencia después. Muchas veces hay que poner en la balanza lo que se puede pagar y lo que queremos recibir a cambio de un servicio profesional. En mi familia la primera universitaria fui yo, si bien mi papá empezó a estudiar Ciencias Económicas, abandonó en tercer año, pero recibida fui yo. Nadie me incentivó. Yo siempre les digo a los más chicos, tiene que haber un sano equilibrio entre lo que a uno le gusta y lo que le permita comer, y también a eso hay que sumarle lo que el mundo quiere. Es un problema para los egresados también, porque de la carrera de contador levantás una baldosa y hay cien contadores. Y de la carrera de economía, al no haber egresados casi y no estar insertos plenamente en el mundo laboral te genera una incertidumbre. Y los que vienen atrás tratando de llegar, dicen la verdad que no se para que estudié esto. Va a llegar un momento donde al contador va a desaparecer, solo lo van a necesitar para analizar y asesorar, pero para ello necesitás formarte, la carrera de contador no alcanza. Son profesiones donde te tenés que actualizar constantemente. Otra de las cosas que va a hacer persistir a las profesiones son las redes de contacto y los posgrados.

¿Cuántos clientes tenés en el estudio?

Tengo 30 clientes más la constructora que tenemos con mi marido, donde soy gerente, administradora, contadora. Mi objetivo este año es llegar a 50 clientes. Y como son muchos desarrollamos un sistema para todos los clientes que les permite mantener al día cada vencimiento, planes de cuentas, compras y ventas.

Los clientes con los que más trabajo son: belleza, centros de estéticas, lugares donde se hacen las uñas, donde realizan la depilación definitiva. Ahí aprovechamos otra faceta, tal cual como está la economía, en la calle no hay plata, entonces se hace un sistema de alianza o de canje, donde decís yo te hago la liquidación impositiva y vemos vos que me ofreces a mí. Te tiene que servir a vos y al otro.

Los clientes más chiquitos son por ahí vecinos, conocidos y los más grandes son los que me insumen el mayor tiempo, pero de todos modos el 75% de mi tiempo lo tiene la constructora.

¿Cómo repartís tu vida entre ser mamá, esposa y profesional? ¿Cómo es un día tuyo?

Duermo diariamente alrededor de 6 horas. Me duermo muy tarde porque me gusta leer. Ahora estoy leyendo un libro de Neuro Copywriting de una española, que armaron tipo una escuela online donde te ayudan a analizar casos de éxitos de marcas personales. Hoy se trabaja en equipo, porque la tecnología nos va superando ampliamente. Pero además de dormirme tarde, mi día comienza temprano, me levanto, desayuno, me baño, hago algunas cosas de la casa, dejo previsto qué voy a cocinar y salgo a hacer trámites o me vengo al estudio. Me queda enfrente a casa, mi familia y la de mi marido también viven en los alrededores y eso me permite que si yo tengo que salir puedo dejar a mi hija con algún familiar, tengo un ejército que la puede cuidar. Es muy importante el apoyo de ellos, sé que cuento con alguien siempre. Cuando Anita tiene actividades trato de liberar esos horarios para ir con ella. Por suerte pasa mucho tiempo con nosotros acá, los dos tenemos los estudios juntos así que eso nos favorece también. En la actualidad, debería ser al revés, pero vivimos para trabajar, no sé si por el ritmo del mundo o porque no nos alcanza, pero trabajamos más de 12 horas. Yo trato de no trabajar el sábado a la tarde, sí atendiendo gente o hacemos videoconferencias el sábado a la mañana, gracias a WhatsApp hago video llamada con gente de Rosario, por ejemplo. Sí, quizás el domingo a la tarde-noche me pongo con la computadora a revisar e-mails y planificar la semana porque soy muy estricta con mi agenda. Tal vez mando algún correo o algún recordatorio de vencimientos o de reuniones.

Sin dudas no estamos en presencia de una contadora – economista más, sino una mujer que no tiene techo, explora nuevas disciplinas y busca especializarse constantemente en la suya. Logró fusionar y equilibrar las horas de trabajo con las dedicadas a su familia. Tiene muchos proyectos por desarrollar y áreas por descubrir. Un claro ejemplo de profesionalismo y dedicación.

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