Nicolás Coronel: un rugbier argentino que se destaca en Italia

Nicolás Coronel: un rugbier argentino que se destaca en Italia

Nicolás Coronel, es jugador de rugby, tiene 27 años, nacido en Barcelona, hijo de padres argentinos, el mayor de cuatro hermanos, dos mujeres y dos varones.

Desde muy chiquito se vinieron a Argentina. Los primeros pasos en el deporte los hizo en el básquet, pero guiado por la pasión de su padre, le tomó el gustito al rugby.

Se inició en el club Estudiantes de Paraná, pasó por el seleccionado de Entre Ríos y por muchos años jugó para Argentina Seven. Hoy se destaca en el rugby italiano, con posibilidades de jugar en esa selección. Nicolás dialogó con Mujeres Divinas haciendo un repaso de su carrera, los proyectos y sueños por cumplir.

¿Cómo fueron los inicios?

Primero jugaba al básquet, me gustaba mucho ese deporte pero no soy tan alto como para llegar a ese nivel, entonces me dediqué al rugby, me empezó a gustar por mi papá, obviamente.

¿Por qué por tu papá? ¿él fue jugador? 

Mi papá fue jugador de rugby, él siempre quería que juegue y a mamá no le gustaba, normal que suceda así. Él me llevó cuando tenía unos 7 años, ahí no me gustaba, no la pasaba bien, porque de chico siempre jugué al básquet. Hasta que un día me llamaron los chicos, empecé a jugar, a tener más relación y empecé a ver que me gustaba en serio.

¿Dónde comenzaste a jugar en Paraná?

En el club Estudiantes de Paraná. Con el club estudiantes fuimos a Tucumán a un torneo muy importante de jóvenes, con todos los clubes campeones del país. Y ahí fue donde me destaqué un poco y empecé a ver que podía jugar muy bien. Después me seleccionaron para Entre Ríos y jugué un par de torneos para este seleccionado. Me vieron bien y me mandaron para concentraciones para Argentina, y así fui creciendo. Terminé jugando para Argentina Seven, para los Pumas Seven y viajando por varias partes. Fui a torneos afuera a Nueva Zelanda, Las Vegas, Inglaterra. Después de un Panamericano en Toronto tomo la decisión de irme, por una cuestión personal, porque quería madurar más.

¿Tus padres estaban acá?

Sí, mis papás siempre acá. Fue un gran salto. Me fui a España solo, a estudiar y a jugar al rugby.

¿Y qué estudiabas allá?

Hice un curso de entrenador deportivo, que es lo que siempre me gustó hacer. Entrenarme, estar bien y conocer todo ese tema del cuerpo humano. También estudié educación física pero nunca termine. Pero fueron las bases para después elegir un poco todo.

¿Te fuiste a probar suerte en algún club de allá o ya ibas con contrato?

Me fui con contrato, a un club de España y me fue bien ese año. Tuve la posibilidad de saltar a Italia. Jugué para la Lazio en Roma, Italia. Muy buena experiencia, lindo lugar Roma para vivir. En lo deportivo me fue bien también y conseguí que me llamaran de Inglaterra. Ahí para mí hoy está el mejor rugby del mundo, al menos como sistema, como organización, tiene muchos jugadores de niveles impresionantes y se estudia mucho. Aprendí a jugar el deporte, antes no venía entendiendo todo lo que aprendí ahí. Es increíble. Sin embargo el pueblo donde estaba no me gustó, la cultura totalmente distinta a Inglaterra. La ciudad se llama Penzance, es el último pueblo donde llega el tren, bien en el sur. La verdad que en verano muy lindo porque es costa pero en invierno llueve todos los días, no hay mucha gente y se me hizo complicado. Me pasó algo que nunca me había pasado y era que tenía ganas de volverme todo el tiempo a Argentina, a casa, ver la familia, extrañaba. Me terminé volviendo a Italia donde me siento más cómodo, tranquilo, sé que puedo proyectar ahí mi vida, qué es lo que quiero.

¿Pensás que el rugby es un deporte violento?

Sí en un pasado, eso cambió mucho con el tiempo y está cambiando cada vez más, se está llevando a ser un deporte más atlético, donde todo se entrena, todo se lleva más rápido, el contacto es muy importante pero se pueden hacer otras cosas. Hoy el que evade es mucho más eficaz para el rugby que el que gana el contacto, aunque hay que ganar siempre el contacto. Las bases son así. Es un deporte de contacto pero no es violento.

¿Cuántas horas al día entrenás?

Es muy diferente dependiendo los países. No es lo mismo en Inglaterra, a como se vive en Italia, o hasta en Francia. Como se entrena en Inglaterra no lo vi nunca en mi vida. De 7 de la mañana a 5 de la tarde es un día de entrenamiento, en el cual obviamente no estás todo el tiempo corriendo o en el gimnasio pero sí estás entrenando la cabeza, estudiando el rugby, todo eso conlleva también tiempo.

¿Son clases, actividades, quizás la parte psicológica también?

Exactamente están en todos los detalles, desde qué podes mejorar vos, a cómo son la jugadas. Lo que hacemos el fin de semana cambia todas las semanas, y te lleva a estudiar mucho, a saber que va a hacer el otro equipo, porque, cuándo, cómo reaccionar a eso, está todo muy estipulado, hay muchos puntos para estudiar.

Entonces ahí no tenés tiempo de dedicarte a otra cosa

Eso es un poco lo que me pasó en Inglaterra, lo que viví allá. Hay clubes como Francia o Italia que te permiten también estudiar y te diría que sí tenés el tiempo, porque no te hacen estudiar tanto al rival y a vos mismo. Pero el nivel de rugby baja un poco y te permite que vos te puedas enfocar en otras cosas que te gusten o encontrar otras motivaciones.

Juegan todos los fines de semana

Sí, porque tenés dos torneos, uno nacional y después copa, como funciona en la mayoría de los lugares del mundo. Tenemos un fin de semana de descanso cada cinco semanas aproximadamente.

Entonces naciste en Barcelona

Soy argentino, nacido en España. Pero en sí soy italiano y argentino. En España solo podés ser español por sangre, por nacimiento en España no te consideran español. Y en Italia pasa lo mismo, es por sangre, pero tengo la suerte que mi bisabuela es del sur de Italia, de Arroyo Calabria y tengo pasaporte italiano. Tendría la posibilidad de jugar para Italia, pero como ya jugué para Argentina, no se puede.

¿No se puede éticamente para vos o deportivamente?

No se puede burocráticamente. Me encantaría jugar para Italia. Aunque lo que más me gustó y mi sueño fue jugar para Argentina. Me encantaría seguir jugando para Argentina pero hay muchos jugadores de muy buen nivel y es más complicado que jugar para Italia, por decirlo de alguna manera. Allá (por Italia) hay más oportunidades, por suerte el argentino en Europa está muy bien visto.

Cómo te adaptaste a la cultura europea

La inglesa fue muy difícil, sólo en las comidas no tengo problemas, pruebo, me gusta, es todo rico. Pasar las fiestas en Inglaterra me hizo comer cosas autóctonas, hace un frío terrible, nieva. La cultura de Inglaterra es más fría, no es igual que acá, se divierten de una forma completamente distinta, la experimenté, la viví, no la elijo. En cambio la cultura italiana somos muy parecidos.

¿Tuviste alguna lesión?

Sí, estoy operado del hombro derecho. Fue un momento muy difícil porque yo ingreso ese año a jugar para Argentina, muy buen nivel, era chico tenía 19 o 20 años, y me termino lesionando por una mala decisión mía, porque salto y caigo mal. Fueron cinco meses parados y es el momento en que elegís o terminas de estudiar o lo das vuelta y vas por más. Fui por más, me sentía bien. Tuve la suerte que me operó en Buenos Aires el médico de los Pumas, hizo todo bien, nunca tuve un problema.

¿Qué te gusta hacer en tus horas libres?

Me gusta mucho leer economía, estoy ahora interiorizado en los temas de economía, el año que viene quiero empezar una carrera o algo. Juego en la computadora o a la play como todos para divertirme y entrenar.

Alguna anécdota

En esta última temporada en Europa viví algo muy loco. Arrancamos muy bien el torneo, se lesionan un par de jugadores, que siempre puede pasar. Empezamos a perder un par de partidos, discusiones con el entrenador, nos empieza a ir muy mal. Había mal ambiente en el entrenamiento, no llegábamos a ningún lado. A partir de enero hicimos un cambio, discusiones fuertes con el entrenador, él empezó a escucharnos y nosotros a él. A partir de ahí empezamos a jugar mejor, el equipo se acomodó. Cuando empezamos a jugar bien, el club o la sociedad como le dicen allá, se equivoca en poner un jugador que no estaba fichado o que no podía jugar por la edad y nos terminan penalizando con 9 puntos, contra nuestro máximo rival, justo en el partido que nos estábamos jugando el descenso. Ese fue el choque más duro de todo el año. Fue hace tres meses, a poco de terminar el torneo, estuvimos en una situación de menos 11 puntos para salvar la categoría y dos clubes descendían. Y esa anécdota increíble de unirse todos y decir no nos queda otra. Empezamos a jugar bien, en un momento teníamos que ganar todos los partidos y el otro club tenía que perder todos y se dio. Empatamos en puntos y se juega una final para ver quién descendía. Mucho estrés este año pero la alegría de haber remontado un imposible, todos pensaban que descendíamos. Y muy superador haberlo conseguido contra un club que tiene muchas más condiciones que nosotros.

Algún sueño por cumplir

No me planteo mucho a largo plazo porque hay muchas oportunidades hoy, por suerte. Me encantaría jugar para Italia, pero también, si se me da la oportunidad de jugar para nuestro país, me gustaría jugar para Argentina, esos son como los dos sueños que uno tiene.

¿No sería como una traición jugar para Italia siendo argentino?

Representar un país es increíble. La adrenalina que sentí cuando representé Argentina fue algo muy lindo, fue una experiencia que no volví a sentir nunca. Estuve tres años, no siempre siendo titular y viajando, pero siempre teniéndome en cuenta, haciendo seleccionado, representando a Argentina.

¿En qué otro lugar te gustaría jugar si no fuera Italia?

Por gustos, si me das a elegir me encantaría vivir en Hong Kong o en Estados Unidos donde el rugby está creciendo, pero no sé, si no me animo es por el rugby que todavía tiene bajo nivel. No me animo esa es la verdad, porque todavía no está tan bien definido todo y debería o ir a estudiar o trabajar a la vez de jugar al rugby, pero a la vez la experiencia de vivir en Hong Kong debe ser algo extraordinario. No me lo imagino, nunca estuve de ese lado del mundo.

Todavía no se ha amigado mucho con las redes sociales, pero sabe que es una materia pendiente. Su Facebook es Nicolas Coronel, Instagram @nicolas.coronel_.

Se sacaría una selfie con Ronaldo y su jugador de rugby favorito es Jonathan Peter Wilkinson, un 10 de Inglaterra.

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