Patuka y Donna Lencerías, un comercio con más de 40 años en Paraná

Patuka y Donna Lencerías, un comercio con más de 40 años en Paraná

Corrían los finales de la década del 70´ cuando Daniel y Silvina Parcerisa decidieron dedicarse al negocio de la lencería. Fue así que en abril de 1978 abrían las puertas de Patuka en calle Andrés Pazos 55, su primer local con dimensiones pequeñas comparadas con lo que es hoy, casi 42 años después.

Sus deseos de progresar nunca tuvieron frenos, pasaron por diferentes gobiernos y épocas, constituyeron una familia que hoy los acompaña en esta empresa. Mujeres Divinas dialogó con María Belén (hija del matrimonio Percerisa) y Silvina, recordando los inicios, los cambios a través del tiempo, la ampliación con otros locales y el secreto para mantenerse en el mercado.

¿Con que marcas comenzaron?

Comenzamos con Ropint, Virtus, Malú, Maidenform. Luego en la década del 90´abrimos“Donna” en calle Urquiza, local que luego trasladamos a la peatonal donde está actualmente.

¿Cómo fue la evolución del negocio?

El local fue evolucionando a medida que lo hacía la ropa interior, no sólo en Paraná sino en todo el país. En aquella época no había tantas lencerías sino que eran tiendas y de a poco fue creciendo, la marca Caro Cuore arrancó en la década de los 90´ junto con la apertura de nuestro local Donna. El bum de la lencería fue en los 80´ y explotó en los 90´. Nosotros teníamos ropa interior, mayas y lencerías, camisones, batas, pijamas.¿Cuál es la clave para mantenerse en el mercado?

Estar en el negocio.  Horas de atención al público, la relación con el cliente, ver que les gusta, que quieren, que te piden, viajar siempre a Buenos Aires y ver las vidrieras. Además la cantidad de mercaderías que ofrecemos, de marcas, sobre todo el precio. Las facilidades, las cuentas corrientes, creo que eso nos ha mantenido en el tiempo al margen del trabajo personal. La atención también es fundamental, nos fijamos que las chicas atiendan bien al igual que nosotros. Tenemos un buen plantel de chicas preparadas para la venta. Siempre estamos nosotras en los locales y mi marido.  Tenemos variedad, si falta algo lo pedimos, lo buscamos, le encontramos la vuelta.

¿Siguen viajando a buscar ropa o tienen proveedores?

Las dos cosas, tenemos proveedores y también vamos a buscar. Los desfiles y presentación de temporada son en Buenos Aires, después vienen los proveedores y te muestran lo que hay.

¿Cuál es la diferencia que notan desde los inicios hasta hoy en lo que respecta al negocio con el tema de las redes sociales e internet?

Ha cambiado mucho, básicamente en las redes sociales, una cosa fue lo que era Facebook que no era tan masivo y ahora con Instagram es más específico. Facebook se maneja con un público etario un poco más grande, que ve una publicación y te lo piden, en cambio Instagram tiene un público de chicas más jóvenes, entre 18 y 35 años que es mucho más impaciente. Por decirte un ejemplo, cuando recién comenzamos las clientas venían con las revistas y te mostraban lo que querían y ahora vienen con el celular. Antes se veían mucho los desfiles que se hacían para la temporada en sociedades benéficas, en las escuelas, los del Rotary, de Aspasid, los famosos desfiles de Danhes donde todos los años traíamos una modelo distinta, casi todas las modelos famosas  de aquella época vinieron a desfilar.

¿Eso lo convocaban ustedes?

Sí, siempre con alguna entidad benéfica. Eso ahora cambió, porque lo que antes mostrabas en un desfile ahora lo ven por las redes sociales. Es mucho más automático. Llegan los productos, los subís y vienen con la fotito. O incluso lo ven en las redes de las mismas marcas. También está todo el tema de las influencers en Instagram, nosotros hicimos una producción de fotos con algunas chicas, ellas suben las fotos, las subimos nosotros y se va generando un red enorme.

¿Hoy es más fácil?

Es distinto, aquello llevaba más trabajo, armar un desfile con las pasadas, la ropa, venían las modelos, se probaban, después ir al desfile, tenías que estar, luego volver y acomodar toda la ropa. Ahora las redes sociales llevan también mucho tiempo de mantenimiento. Las chicas más jóvenes necesitan la respuesta ya, las señoras siguen viniendo, tenes que mostrarle. Por eso creemos que esto de perdurar en el tiempo tiene que ver con que atendimos a las abuelas, después las mamás, las hijas, las nietas. Y el contacto, la relación, el cara a cara con las clientas.

Daniel está en la parte administrativa, madre e hija en la atención al público y María Belén en las redes.En abril de 2020 cumplen 42 años

El comercio es una pasión, te tiene que gustar, hay que tener paciencia porque si no el negocio no funciona. Paciencia, tiempo, escuchar, entender, ponerte en el lugar del otro, el asesoramiento y conocer lo que tenes para vender. Por eso cuando compramos colecciones nuevas tratamos de ir los tres. Además es mucho el gusto generacional. Hoy el cambio en la moda es mucho más vertiginoso. Igualmente hoy las abuelas son más jóvenes que antes. También en el año 2000 incorporamos Manon Medias a la familia de Patuka y Donna, y en 2003 sumamos el local de Donna en Santa Fe, agrega María Belén.

Tanto Daniel como Silvina y María Belén son el alma de los negocios, Daniel en la parte administrativa comercial y las mujeres en los negocios propiamente dichos, con la atención al público y mimos a las clientas. Son una familia dedicada, que se va aggiornando a los tiempos y las diferentes realidades.

Los locales comerciales los pueden encontrar en:

Patuka: en Andrés Pazos 55, Donna: en Peatonal San Martín 743, Manon Medias: en 25 de Junio 15,todos en Paraná y Donna Santa Fe en Lisandro de la Torre 2615.

Redes Sociales:

Facebook: Patuka y DonnaLencerias

Instagram: @patukaydonnalenceria

 

 

 

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