Pelo quebradizo: ¿qué hacemos con él?

Pelo quebradizo: ¿qué hacemos con él?

Cuando el pelo se vuelve quebradizo y áspero, es hora de pasar a la acción. ¿Cuáles son las causas y cómo podemos acabar con las puntas abiertas? Te lo contamos todo en la nota.

Sabemos que la belleza está en el interior, esto también aplica para tu pelo. Cuando está bien nutrido, está precioso. Pero y si no se ve bien desde fuera y si la rotura del cabello interfiere en una melena brillante y con vida,  entonces tenemos que encontrar las causas y contrarrestarlas con medidas efectivas para un look bonito y duradero.

¿Qué es la rotura del cabello?

Hay que aclarar que  las puntas abiertas significan que están dañadas y empiezan a quebrarse. La rotura del cabello, por el contrario, implica que hay un daño estructural más pronunciado. Se reconoce por pequeños puntos blancos, que indican que el pelo está parcialmente fracturado o roto. Estas fracturas pueden ocurrir no solo en las puntas sino en todo el pelo, dándole una imagen débil y áspera. En principio la rotura del cabello puede afectar a cualquier tipo y medida de pelo. Sin embargo, el pelo largo o sensible se ve afectado más a menudo, ya que es más susceptible (por ejemplo debido a la edad) y tiene una mayor superficie expuesta.

Causas: normalmente se desarrolla por influencias externas que resecan el pelo, reducen su elasticidad y atacan la estructura de la superficie. Además de los factores medioambientales, también influye el estrés del peinado y un cuidado no adecuado.

Excesivo o incorrecto cepillado, secado o peinado del pelo húmedo.

 Presión fuerte, por ejemplo con gomas o clips.

Coloración frecuente, ya que la cutícula se abre en el proceso.

Tratamientos químicos como la permanente.

 El calor: el sol directo y los secadores, planchas o tenacillas eléctricas.

 La fricción: las bufandas y los jerséis pueden poner áspero el pelo.

El daño es irreparable cuando el pelo está roto, pero el daño superficial es fácil de solucionar y puedes prevenir la rotura del pelo con el cuidado adecuado. Te explicamos cómo:

En las puntas: córtate las puntas cada 6 u 8 semanas. Esto elimina las puntas dañadas, haciendo que el pelo se vea bonito de nuevo. Como los largos y puntas son las partes de nuestro pelo más viejas, necesitan un cuidado extra.

Keratina: pregunta a tu peluquera sobre los tratamientos de keratina. Es un proceso que enriquece el pelo con keratina, una proteína elástica que es el componente natural de nuestro pelo y lo reconstruye desde dentro. El resultado: un pelo fuerte, suave y nutrido. Además, la keratina es adecuada para cualquier tipo de cabello.

Sécalo con la toalla: siempre deberías secar el pelo a toques con la toalla, nunca frotando. El pelo húmedo se puede romper más fácilmente y por lo tanto se debe tratar con delicadeza.

Más que aire caliente: usa un secador con tecnología de iones. No le quitará tanta hidratación a tu pelo porque los iones esparcen las moléculas de agua en el pelo en fragmentos más pequeños. La cutícula exterior del pelo se sella también en el proceso, que también le aporta más brillo.

Mejor, cerámica: cuando compres una plancha de pelo, asegúrate de elegir una con recubrimiento cerámico, ya que distribuyen mejor el calor, y se desliza más suavemente por el pelo.

El movimiento correcto: pasa el cepillo por tu pelo con cuidado, empezando siempre por las puntas. Esto evita que vayas empujando los enredos y se hagan nudos. La mejor opción para tu melena son los cepillos de cerdas naturales.

Mantener la cabeza fría: aplica siempre protector de calor antes de secarte o alisarte el pelo. Las altas temperaturas pueden dañar la estructura y favorecer la rotura del pelo. Si tu secador o plancha tiene más de una posición, bajarlo un nivel es una buena idea.

(*) Estilista.

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