Ruth Judith Báez: “en la construcción más vale maña que fuerza”

Ruth Judith Báez: “en la construcción más vale maña que fuerza”

No cabe duda que las mujeres entramos en la era de la confianza en sí mismas y que los desafíos por ocupar espacios antes destinados solo a hombres son cada vez mayores. Un ejemplo de ello lo constituyen las mujeres que integran la cooperativa de la construcción (en formación) La Pasionaria, con Ruth Judith Báez a la cabeza.

Judith es la presidenta de la cooperativa, ella se describe como militante política social, feminista, descendiente de pueblos originarios, negra y mamá. Tiene 29 años y junto a su hermana decidieron dedicarse a la construcción cuando les fue imposible terminar su casa con la ayuda del plan Procrear. En una charla mano a mano con Mujeres Divinas, Judith nos cuenta cómo se iniciaron, que trabajos realizan y quienes integran La Pasionaria.

¿Cómo surge la idea de convertirse en albañiles?

La idea surgió hace dos años aproximadamente, nosotros ganamos el último sorteo del Procrear del gobierno anterior, pero no nos dieron los tiempos ni la plata para llevar a cabo la construcción total de la casa.  Cuando pedimos una prórroga, con el cambio de gobierno, el plan Procrear se había convertido en plan UVA, con lo cual todos los que éramos Procrear habíamos quedado fuera del sistema y no teníamos forma de continuar con la vivienda. Entonces mi papá, que es maestro mayor de obras, se cargó la obra y con mi hermana decidimos acompañarlo e ir aprendiendo con él.

¿Tu papá les enseñó el oficio? Porque una cosa es ayudarlo a él y otra dedicarse exclusivamente a esto.

Sí. Él nos enseñó el oficio y nos apoyó siempre en la idea de poder transmitir este conocimiento a otras compañeras. Gracias a eso pudimos salir adelante y hoy estar en la formación de la cooperativa.

¿Cómo surge la idea de la cooperativa?

La idea de la cooperativa surge como el espacio para encontrarnos, vincularnos, creer que la única salida para toda esta crisis es la economía social y solidaria y romper un poco con la estructura que el que manda en una obra es el que más cobra, los peones son los más explotados y los que menos cobran. Entonces decidimos darle carácter de cooperativa, también por la falta de espacio que tenemos las mujeres en el sindicato, ya que no cuentan con una secretaría de género.

¿Están afiliadas al sindicato de la construcción?

No, no somos afiliadas. De hecho estamos en tratativas de poder ser tituladas aunque sea, porque el sindicato de la construcción genera títulos en obras o en cursos a los hombres que trabajan para ellos. Entonces estamos viendo los medios para poder vincularnos ahí al sindicato. Pero es muy difícil ingresar.

¿Cuántas personas integran la cooperativa?

Nosotras en este momento somos 13 compañeras.

¿Ustedes se capacitan también?

Sí, constantemente y en distintas áreas, las compañeras que trabajan de manera específica que son arquitectas, maestras mayores de obra, electricistas, algunas ya están recibidas o a punto de recibirse. Y las demás que somos las albañilas o ayudantes, todo el tiempo nos estamos capacitando. Ahora tenemos un curso de placas de yeso, otro de pintura, desde distintos ámbitos nos van llamando y convocando.

Esos cursos los organizan y están destinados a los hombres, ¿cómo les impacta que ustedes hagan esas capacitaciones?

Por ahí les hace mucho ruido que lleguemos ahí, en el curso de placa de yeso éramos cinco mujeres y 150 hombres, entonces para nosotras se complica no tener esas puertas abiertas.

¿Tienen muchas obras a cargo?

Tenemos un montón, algunos trabajos particulares que se están moviendo más por el hecho de haber tomado conocimiento público.

¿Cómo hacen con el trabajo más pesado?

Nosotras siempre decimos más vale maña que fuerza, nos ayudamos entre todas, es un trabajo cooperativo. No hay hombres dentro del grupo entonces tratamos de usar maquinarias, poleas, y entre dos, tres o cuatro, las que seamos necesarias para poder ejecutar los trabajos más pesados.¿Cómo ven los albañiles hombres el trabajo que ustedes realizan?

Nos pasa que son muy críticos con nuestro trabajo, ahora en este momento estamos teniendo un conflicto con una clienta que no nos pagó el trabajo realizado y llamó a hombres para que lo terminen, se ve que no les gusto. Y ahora estamos recibiendo críticas de los hombres que están trabajando en esa casa. Todo el tiempo están en la crítica. Pasan por las obras y nos dicen que no se hace así o se ríen. No nos afecta a nivel personal pero sí a nivel social al ver qué poco hemos cambiado, qué poco hemos avanzado.

¿Cuál es la tarea que más te gusta hacer dentro de la construcción total de un proyecto?

Yo siempre digo que amo pegar ladrillos, me encanta. Después el revoque, que es algo más fácil.

Si las contratan para una obra, ¿ustedes hacen el trabajo completo de construcción, pintura, electricidad, todo lo que requiere una obra?

Tenemos compañeras que tienen las distintas especificidades de la construcción, según lo que pide y paga el cliente. Si paga con revoque, cerámico, conexiones eléctricas. Y tenemos compañeras que se dedican desde la construcción tradicional como soy yo o bioconstrucción a otras que son restauradoras de monumentos históricos.

¿Conocen mujeres albañilas en otros lugares?

Sí, en varios lugares del país hay grupos de mujeres albañilas, algunas devienen del programa Ellas Hacen y otras son autónomas como nosotras que decidimos agruparnos como cooperativa.

¿Cómo ves la apertura de la sociedad a estos cambios, se aproxima una buena convivencia o ves que está difícil la aceptación?

La construcción de hecho es un oficio que históricamente fue ocupado por hombres, nosotras ni pensar hace dos años atrás de agarrar una cuchara, incluso lo han hecho nuestras ancestras de ayudar en la construcción de la vivienda, pero nunca de tomar la posta y decir yo puedo hacer lo mismo que hace cualquier otro hombre. Lo que nosotras decimos es, estamos acá y estamos para quedarnos, sacudir puertas y hacer que esto cambie. Hay que generar el inicio acá en la ciudad Paraná para que otras compañeras tengan otra oportunidad.

¿En qué instancia están de La Pasionaria?

Ahora nos estaría faltando la matrícula, por eso decimos que estamos en formación, la matrícula nacional lleva su tiempo, nosotros entendemos toda la burocracia. Pero va todo encaminado. Tenemos apoyo de distintos sectores, desde el banco Credicop nos dieron la plata para el capital inicial, desde el partido solidario se comunicaron con el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes) para poder activar rápido todos los trámites, desde la Facultad de Ciencias Económicas de la UNER nos brindaron un contador, una persona que es especialista en cooperativismo que nos está ayudando. Tenemos mucho apoyo por todos lados por suerte.

Facebook: Yudith Baez y La pasionaria construcciones

Instagram: Lpcooperativa (La Pasionaria)

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